Autor: Matteo Mallor Martínez
Las series animadas son hoy en día un recuerdo viviente de lo que supuso la infancia de varias generaciones. La animación comienza a finales del siglo XIX, popularizándose en la década de 1930 gracias al conjunto de televisión con sonido, color y los trabajos de Walt Disney. En el caso de España, la producción de animación comienza con el s. XX y se populariza alrededor de la década de los 80, gracias a series como Campeones: Oliver y Benji, Marco (De los Apeninos a los Alpes), Candy Candy… Con estas series no se buscaba más que el entretenimiento; sin embargo, suponen un componente clave en el desarrollo personal de su audiencia durante la niñez y la adolescencia temprana, siendo de gran influencia en todos nosotros.
En 2010, el canal de televisión Cartoon Network lanzó al público una serie basada en un cortometraje de 2007 producido por Nicktoons y Federator Studios: Hora de Aventuras. En esta serie, dos hermanos -Finn el humano y Jake el perro- viven aventuras tan descabelladas como heroicas, acompañados de multitud de personajes secundarios y antagonistas en la Tierra de Ooo, un planeta Tierra donde, en un futuro apocalíptico causado por una guerra nuclear, se han extinguido todos los seres humanos menos Finn. Esta serie ganadora de seis Premios Primetime Emmy, tres Premios Annie, dos British Academy Children’s Awards, un premio Motion Picture Sound Editors, un Premio Peabody, y amada por muchos, demuestra con creces ser una de las mejores series con las que crecer.
Empezaremos destacando el diseño de la animación y su predecible forma de estructurar episodios, pero impredecible desarrollo de guión. La Tierra de Ooo es un escenario pos-apocalíptico donde, debido a residuos tóxicos, los habitantes que quedan son criaturas de hielo, fuego, chuche, moco, etc. Diseñado con diversas formas y colores brillantes, resulta un plano muy estimulante para el cerebro, además de contener gran cantidad de misterios desde el comienzo de la trama, como: ¿por qué es Finn el único humano en Ooo? Por otro lado, gran parte de la serie, aunque sigue una trama de manera no-lineal -saltando entre episodios, representando valores morales importantes y otros de temática ligera-, presenta aventuras disparatadas y plagadas de un humor absurdo. Utiliza tanto silencios y juegos de palabras como comedia corporal, con una gran variedad de recursos que plantean una forma agradable de relacionarse con el mundo que nos rodea. Con una audiencia mayoritaria de preadolescentes entre los ocho y doce años, presenta una serie de estímulos clave para un desarrollo sano de la imaginación a través de algo tan mundano como los dibujos animados, que sirven en la infancia como una ventana al mundo real. Entre los seis y los diez años, el niño se encuentra en una etapa de esta dimensión personal conocida como “imaginación abstracta” en la cual crea escenarios imaginarios sin necesidad de elementos físicos presentes, desarrollando la capacidad de formular hipótesis. La estimulación positiva de esta capacidad es clave, pues se aplica a la hora de afrontar retos más complejos y estar dispuesto al aprendizaje de nuevas cosas, además de ser la creatividad una vía crucial para gestionar emociones fuertes.
Esto nos lleva al siguiente enfoque argumentativo, una cualidad que hace de Hora de Aventuras una de las series más destacables. No solo ayuda al desarrollo de la imaginación abstracta por sus bases conceptuales muy presentes en los principios de la serie, sino que la propia serie “crece” con su audiencia. A medida que avanza la serie durante los ocho años en que se estuvo emitiendo, tanto la trama como sus personajes se profundizan. En las primeras temporadas (de la primera a la tercera) nos presenta personajes y problemas aparentemente planos, sobre todo sus personajes, los cuales podrían encajar en arquetipos: Finn, el héroe; la princesa Chicle, interés amoroso del protagonista; el Rey Hielo, antagonista principal; Jake, un alivio cómico y apoyo; Marceline, figura rebelde… Sin embargo, con el tiempo, los personajes cambian, siendo dotados de trasfondo que explica por qué son como son, además de eventos que los cambian permanentemente.
Finn comienza siendo un héroe de moral clara, inocente y movido únicamente por el bien, que utiliza la violencia como principal método para enfrentarse a las injusticias. Con el desarrollo de la trama su historia se vuelve más profunda: pasa por su primer amor y desamor, pensamientos que no puede controlar, la pérdida de su brazo múltiples veces o el enfrentamiento con Fern (llamado “Raíz” en España, un doble de Finn hecho de hierba, creado por la maldición de un parásito que habitaba en una espada y que infecta a una parte de su alma). También debe enfrentarse al abandono por parte de su padre biológico tras conocerlo. Los eventos anteriores le hacen comprender cómo los dilemas morales no son blancos o negros ¿Qué es ser un héroe?
Otro personaje que, aunque de un modo distinto, gana profundidad es el Rey Hielo -realmente llamado Simón Petrikov- y su relación con Marceline. Este personaje se presenta en las primeras temporadas como un viejo mago obsesionado con raptar princesas, con el fin de casarse con alguna de ellas. No es hasta la tercera temporada (E20: “Los alegres secretos del muérdago II”) que descubrimos que Simón fue un académico especializado en objetos extraños, que al encontrar una corona mágica -y utilizarla- comenzó a tener visiones y perder gradualmente la cordura. Más adelante en las temporadas cuarta y quinta nos cuentan cómo Simón cuidó de Marceline durante la destrucción del mundo anterior, tras la guerra de los champiñones. A partir de esta quinta temporada se trata a este personaje de forma más empática, incluso siendo tratado de Simón y no como Rey Hielo. El personaje no se desarrolla más allá de cómo es representado en las primeras temporadas, pero su enfoque es distinto por la influencia que tiene la perspectiva del resto de personajes sobre él.
Por último, pondré el foco sobre las temáticas que toca la serie durante su desarrollo. Si en un principio estas son dilemas morales de poco peso o valores de compasión, empatía o amabilidad, enfocados de forma subyacentemente didáctica, en torno a la mitad de la serie toman importancia sentimientos más complejos y temáticas expresadas a través de un guión de naturaleza más profunda, aunque siempre expresadas en un lenguaje que pueda ser entendido por los jóvenes. Se exploran el descontrol, la pérdida, la incomprensión, el cambio… Algunos ejemplos de temas profundos expresados en distintos episodios son los siguientes.
En “Abstracto” (T9, E10), Jake, tras despertar con una apariencia distinta, se rehúsa a aceptar ese cambio involuntario. Por ello, va a visitar a su otro hermano, Jermaine, quien, acostumbrado a pintar paisajes naturales, ahora está probando la pintura abstracta.
Las formas siempre están cambiando, el cambio es su estado natural, como el nuestro. Incluso si no estamos cambiando en el exterior, estamos cambiando en nuestro interior. Hay cosas de mí que he estado ignorando durante mucho tiempo. Tengo miedo de esas cosas, pero son parte de mí. Mientras sepa cuál es la forma de alma estaré bien. (“Abstracto”, 9:46 – 10:12 (T9, E10))
Este capítulo nos enseña a conciliarnos con el cambio, a veces incómodo, de nuestro cuerpo o de las circunstancias en las que nos encontramos, entendiendo este como algo natural.
Más allá de eso, la serie nos reta a pensar fuera de los moldes de nuestra personalidad y las temáticas regularmente presentes en otros dibujos, como sucede en un episodio donde Finn, tras ver las nocturnas vidas de los habitantes de Ooo, hablando con Blios (una especie de deidad en Marte) plantea una duda profundamente existencialista: “Si nacer es el mayor acto de la creación, entonces, ¿qué se supone que hay que hacer después de eso? ¿No es todo lo siguiente una especie de desilusión?” (“Plano Astral”, 9:16 – 9:25 (T6, E25)
El lenguaje utilizado para enfrentar estas ideas siempre florece en el dialogo de manera natural y sencilla, dotando a sus personajes de gran humanidad y con ello al contenido de la serie. Inconscientemente cala en la audiencia con la misma fluidez que sus chistes o expresiones, naturalizando estas temáticas en el subconsciente de los jóvenes, preparándolos para un futuro donde la duda y la inconformidad no le resultarán extrañas.
Frente a estos argumentos podemos pensar en otras series como El Asombroso Mundo de Gumball o Steven Universe, emitidas durante la misma época e igualmente amadas por su audiencia, que también presentan características como las ya nombradas. ¿Qué hace a Hora de Aventuras mejor?
El Asombroso Mundo de Gumball es una serie emitida por primera vez en 2011, protagonizada por Gumball (un gato azul) y su hermano Darwin (un pez dorado), que son causantes de infinidad de eventos alocados, atormentando a los habitantes de Elmore. Esta serie, al igual que Hora de Aventuras, presenta un mundo colorido, con personajes de diseños alocados y un humor absurdo. Sin embargo, trata temas sociales de manera superficial, como la brecha salarial entre hombres y mujeres, explicaciones simplificadas del capitalismo o el sistema legal estadounidense, pero no suele explorar temas de interioridad individual más allá del planteamiento de las emociones como la tristeza, los celos o la ira, presentes en la mayoría de dibujos animados (algo que debe considerarse positivo).
Por otro lado, Steven Universe es conocida por su exploración sobre la temática de la identidad. Esta serie emitida por primera vez en 2013 desde el comienzo abre una narrativa -muy directa y estructurada- enfocada hacia la construcción de una inteligencia emocional para su protagonista, Steven, un chico que vive con Las Gemas de Cristal, guerreras que han adquirido su forma corporal gracias a la magia residente en el mineral del que están hechas. Steven es una mezcla entre gema y humano, y es por ello que siempre tiene que enfrentarse a dilemas de identidad y sentimientos de angustia. Esta serie es una rival digna de Hora de Aventuras por sus narrativas profundas y su mundo fantástico y estimulante. Aquí es donde presento la valoración más personal de este ensayo.
Durante la adolescencia temprana, una etapa llena de cambio, tanto físico como de la percepción social sobre el niño, el tratar asuntos como la identidad o el cambio de manera directa, aunque sea algo bueno, puede crear rechazo, pues en numerosos casos se trata de negar que las cosas hayan cambiado; por incomodidad, angustia o terror a aquello desconocido que viene después. Por ello la forma de tratar estas temáticas en Hora de Aventuras -de forma no lineal, intercaladas con humor o escondiéndolas en forma de analogía- me parece una manera más adecuada, ayudando a internalizar estas enseñanzas, a diferencia de la trama directa y narrativa de continuidad más estrecha y emocionalmente pesada que tiene Steven Universe.
En conclusión, debido al diseño de sus personajes y escenarios, a la ligereza y a la vez la complejidad de su trama y su desarrollo, y la profundidad de sus diversas temáticas además de su lenguaje, Hora de Aventuras demuestra ser una gran serie, de influencia positiva y acertada para el desarrollo personal sano de su audiencia.

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