Mayo de 2026

El pasado martes 5 de mayo di una charla en el Diploma Universitario de Especialización en Bioética, organizado por la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP) y la Universidad de Granada (UGR). Fui invitado por su directora y coordinadora, la socióloga María Teresa Cruz Piqueras.

Las 28 personas matriculadas en el Diploma (22 mujeres y 6 hombres) trabajan en la comunidad autónoma andaluza, en distintos ámbitos de la sanidad (enfermería, medicina, psiquiatría, psicología, pedagogía y farmacología), y en algunos casos son miembros de comités de bioética o ejercen cargos de gestión en sus centros sanitarios.

Reproduzco aquí el guión de la charla. La dividí en dos secciones de media hora cada una, para dar tiempo a la conversación con el alumnado asistente tras cada una de ellas.


El triángulo de la salud: personal, pública y planetaria

1. El punto de partida filosófico. Las tres condiciones básicas de la vida humana

- el yo psicosomático (êthos).
- el nosotros sociopolítico (pólis).
- el mundo biofísico (kósmos).

Cada sociedad construye su propia cosmopoliética, su propia articulación del yo, el nosotros y el mundo.

Lectura: Antonio Campillo, Mundo, nosotros, yo. Ensayos cosmopoliéticos, Barcelona, Herder, 2018.

2. Los múltiples vínculos que ligan a las tres condiciones básicas de la vida humana (mundo, nosotros, yo)

- vínculos físicos: la luz solar, la atmósfera respirable, el agua en todos sus estados y la tierra fértil y habitable. Son las cuatro «raíces» físicas de la vida, desde Empédocles (siglo V a. C.) hasta las actuales ciencias de la vida y de la Tierra.
- vínculos biológicos: nutrición, depredación, simbiosis, reproducción, crianza y cobijo. Son las formas de interdependencia biológica que los humanos compartimos con las demás especies vivientes.
- vínculos sociales: afectos, idiomas, técnicas, juegos, conocimientos, normas, creencias. Son las formas de interacción que nos caracterizan como seres humanos y nos ligan a unos con otros.

Lectura: David Suzuki, El equilibrio sagrado. Cómo comprender mejor nuestro lugar en la naturaleza, prólogo de R. W. Kimmerer, epílogo de B. McKibben, ed. 25 aniversario, Barcelona, Carbrame, 2024.

3. Los dos principios del concepto hipocrático de salud

- el equilibrio psicosomático entre los cuatro «humores» vitales, en los que se combinan lo frío, lo caliente, lo seco y lo húmedo.
- la sintonía entre el «microcosmos» (el yo psicosomático y el nosotros sociopolítico) y el «macrocosmos», es decir, los seres humanos y su entorno natural y social.

Lectura: Sobre los aires, aguas y lugares (400 a. C.), en Tratados hipocráticos II, Madrid, Gredos, 2008. Esta obra está dividida temáticamente en dos partes: caps. 1 a 11, los tres primeros temas; caps. 12 a 24, el cuarto tema. Los cuatro temas son: 1) el médico debe conocer la situación de la ciudad donde trabaja con respecto al sol y a los vientos, y su influencia en la salud y en las enfermedades de sus habitantes; 2) examinar las propiedades de los distintos tipos de aguas; 3) tener en cuenta las afecciones predominantes y sus cambios según las estaciones del año; 4) comparar Europa y Asia, atribuyendo las diferencias físicas y morales de sus habitantes a las características del suelo y el clima de cada región.

4. La medicina moderna y su triple división

La triple herencia de la ontología moderna

- el dualismo cartesiano (res extensa / res cogitans).
- el individualismo liberal (posesivo y competitivo).
- el sociocentrismo prometeico (el mito del progresivo dominio tecno-científico de la naturaleza, de la sociedad y del propio cuerpo).

La concepción de la salud en la medicina moderna ha estado lastrada por una triple división:

- cuerpo-máquina (medicina) y mente-demente (psiquiatría, psicología, ética)
- individuo-mónada (bio-psico-medicina) y sociedad-contrato (derecho, economía, política)
- sociedad humana (ciencias sociales) y naturaleza biofísica (ciencias naturales)

Lecturas:
- Edgar Morin, El paradigma perdido. Ensayo de bioantropología [1973], Barcelona, Kairós, 2008.
- Edgar Morin, El método V. La humanidad de la humanidad [2001], Madrid, Cátedra, 2003.
- Bruno Latour, Nunca fuimos modernos. Ensayo de antropología simétrica, Madrid, Siglo XXI, 2022.
- Philippe Descola, Más allá de naturaleza y cultura, Madrid, Amorrortu, 2012.
- Crawford B. Macpherson, La teoría política del individualismo posesivo, de Hobbes a Locke, Madrid, Trotta, 2005.
- Almudena Hernando, La fantasía de la individualidad. Sobre la construcción sociohistórica del sujeto moderno, Madrid, Katz, 2012.
- François Flahault, El crepúsculo de Prometeo. Contribución a una historia de la desmesura humana, Barcelona, Galaxia Gutenberg, 2013.

5. El triángulo de la salud

La gran tarea de nuestro tiempo consiste en avanzar «hacia una nueva Ilustración ecológica». En este nuevo horizonte civilizatorio, tenemos que superar la triple división de la medicina moderna mediante un nuevo concepto integral de salud, lo que podemos denominar «el triángulo de la salud».

Salud personal (psico-somática)

El «cuidado de sí» es una tarea inseparablemente ética, estética y sanitaria, como ya sabían los antiguos griegos.

El riesgo neoliberal: «reducir los problemas sistémicos a problemas biográficos» (Ulrich Beck), es decir, medicalizar con fármacos, psicoterapias y recetas de autoayuda a quien sufre una situación social de vulnerabilidad que requiere políticas públicas de vivienda, educación, salud, empleo, medio ambiente, cultura, participación ciudadana, etc.

Lecturas:
- Michel Foucault, Historia de la sexualidad III. El cuidado de sí [1984], Madrid, Siglo XXI, 2024.
- Victoria Camps, Tiempo de cuidados. Otra forma de estar en el mundo, Barcelona, Arpa, 2021.
- Ester Busquets Alibés, Ética del cuidado en ciencias de la salud, Barcelona, Herder, 2019.
- Yuriko Saito, Estética del cuidado: La práctica en la vida cotidiana [2022], Barcelona, Herder, 2026.

Salud pública o socio-política (municipal, regional, estatal, global)

Las condiciones sociales dificultan o favorecen la salud psico-somática de los individuos y de los grupos sociales, y pueden aumentar o reducir las desigualdades entre unos y otros.

Un ejemplo: la «esperanza de vida» varía en función del país, la clase social, la formación cultural, la zona de residencia, la profesión, el género, etc.

El riesgo sociocéntrico: afrontar las desigualdades sociales al margen de nuestras interacciones con la biosfera, ignorando el complejo entramado eco-tecno-social en el que vivimos.

Lectura: - Vicky López Ruiz y Javier Padilla Bernáldez (coords.), Salubrismo o barbarie. Un mapa entre la salud y sus determinantes sociales, Madrid, Atrapasueños, 2017.
- Virginia Held, The Ethics of Care: Personal, Political, and Global, Oxford y New York, Oxford University Press, 2006, 2ª ed.

Salud planetaria (humana, vegetal, animal, ambiental)

Según la OMS y otras agencias y programas de la ONU, hay «una sola salud»: humana, vegetal, animal y ambiental. La Ciencia de los Límites Planetarios (PBS son sus siglas en inglés) se ocupa de la «salud planetaria».

Ejemplos:
- la contaminación de los suelos, las aguas y el aire.
- el cambio climático: olas de calor, sequías, inundaciones, incendios, etc.
- la agroindustria: deforestación, macrogranjas, monocultivos, transgénicos, herbicidas y plaguicidas químicos.
- la destrucción de ecosistemas y la reducción de la biodiversidad: nuevas enfermedades zoonóticas como la covid-19.
- la proliferación de sustancias químicas persistentes (PFAS) nocivas para la salud humana, animal y vegetal.

El riesgo de cientificismo especista: ignorar la diversidad social tanto de los agentes humanos causantes de los daños como de las víctimas, y por tanto eludir la atribución diferenciada de responsabilidades éticas y políticas. Por eso, muchos autores cuestionan el término Antropoceno y proponen reemplazarlo por el de Capitaloceno, porque el principal responsable de la degradación acelerada de la biosfera no es el ánthropos, el Homo sapiens, la especie humana en su conjunto, sino los países enriquecidos del Norte global y la principal víctima no es tampoco la humanidad en general, sino las poblaciones desposeídas, explotadas y empobrecidas del Sur global.

Lecturas:
- “Una sola salud” plan de acción conjunto (‎2022-2026)‎: trabajar juntos por la salud de los seres humanos, los animales, las plantas y el medio ambiente, Organización Mundial de la Salud (OMS), Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), 2022.
- Niklas Kitzmann, Levke Caesar, Boris Sakschewski y Johan Rockström, Planetary Health Check 2025. A Scientific Assessment of the State of the Planet, PBS, 2025.
- Antonio Delgado y Ana Tudela, «PFAS: el rastro de los contaminantes eternos en España», en elDiario.es, 2 de julio de 2023.
- Antonio Martínez Ron, «La científica que detectó los ‘químicos eternos’ en la sangre y fue silenciada por la industria: “Se podría haber evitado”», en elDiario.es, 28 de julio de 2024.

Hasta aquí la primera parte de mi charla. En la segunda parte me ocupé de la «salud planetaria». Dicho de otro modo: la cuestión de la «habitabilidad» de la Tierra para los humanos y los no-humanos. Estos son los cinco puntos de los que hablé:

6. El nuevo paradigma cosmológico: la Tierra como un planeta vivo y simbiótico.
7. La nueva visión de la historia: la humanidad como una «fuerza geológica» y la Gran Aceleración geohistórica del Antropoceno / Capitaloceno.
8. Las dos amenazas existenciales: el «invierno nuclear» y el «infierno climático».
9. El «modo de vida imperial» y la gran desigualdad entre el Norte y el Sur globales.
10. El triple imperativo ético-político: cuidar de sí, de los otros y de la Tierra.

Lectura: Antonio Campillo, «Hacia una nueva Ilustración ecológica», en Boletín de estudios de filosofía y cultura Manuel Mindán, XVIII, 2025, pp. 11-41.

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  • Última modificación: 2026/05/06 11:07
  • por campillo@um.es